El emisor es el participante que formula un mensaje y lo pone en circulación mediante un canal. Para hacerlo elige palabras, imágenes, sonidos o señales que el receptor pueda interpretar.
El papel no es permanente. En una conversación, quien escucha puede responder y convertirse en emisor. En un comunicado institucional, en cambio, una organización puede conservar ese papel aunque varias personas hayan redactado el texto.
Cuando se analiza un dispositivo, «emisor» designa su función de generar una señal. Eso no implica que el sistema tenga intención o comprensión humana. En los mensajes institucionales conviene distinguir a la organización del portavoz que habla por ella.